16 diciembre 2009

Perdida.

¡Estúpida!- y la frase resonaba una y otra vez en mi cabeza. No sé por qué.  Ya ni sé por qué pasan las cosas. Sí, perdí el control de mi vida y de mi ser. Ahora comienzo a ser una mutante que solo quiere ser conducida en su propia existencia.

Stop! ¿Acaso dijiste perder el control? .- ???

Miró hacia el cielo estrellado y prendió el cigarrillo que tenía hace más de una hora entre los dedos. 

-Bueno, ¡qué más da!- y me miró despectivamente como con resentimiento, como si le fuera a vomitar un sermón de aquellos... Casi leyéndome el pensamiento dijo:
-Déjame en paz!- 

Stop (nuevamente) ... - Y , ¿Te quieres quedar sola? - pregunté.-

-¿Te molesta? Estoy bien así-. 
-No lo creo. Acabas de decir que tu vida había perdido el rumbo-
- ¿Y qué tanto!?- 

Ahora sí sentía que me odiaba por estar allí, y si, yo también me odié por estar con ella en ese momento y no en otro lugar, y no en otra era, donde los problemas no se enfrentan.-

- ¿Algo más?- 
-No, vete. Sé que estas bien, o por lo menos, que puedes estarlo si así lo quieres- Y así deje ir a mi madre, como una cualquiera, como una persona que se cruzó en el tren y me dirigió tres palabras. La dejé ir como si fuera la primera vez que la veía.
Mentira, y lo sabes! No era ni la primera ni la última vez, pero por ahora ella caminaba en dirección al Este, por donde sale el sol. 
Cada vez que la veo me parece más enjuta y mal vestida. Siento pena y rabia conmigo. ¿Cómo no pude hacer otra cosa por ella? ¿Cómo dejé que esto fuera a pasar? ¿Cómo no me percaté antes de su "estado"? 

Señor, misericordia con esta irresponsable.-

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