¿Qué pasa cuándo la gente en la que confiaste ciegamente durante tantos años te decepciona? ¿Será simple mandarlos todos a una isla y olvidarse de ellos? Hoy aprendí algo nuevo. Me agrada la gente que dice la verdad y va francamente por la vida siendo quiénes de verdad son. Los que te cuentan en unos minutos su vida y no aquellos que sólo se reúnen contigo para felicitarte o adularte. Hace falta la gente sincera, en esos en que podías confiar y sabías que no te iban a defraudar.
- Todo es sucio, la política, el colegio, la Universidad y los grupos fraternos -
¿En quién se puede confiar?
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