
Una vez...
se encontró una rana y una perdiz,
la miró y le dijo así:
¿Por qué no me engañas? .
He allí,
El secreto de la vida,
Amar sin medidas y con corazón.
Valor, viendo tus ojos...
Sé que no es sólo
una frívola acción.
Rana y perdiz
se miraron así
se buscaron para así
acompañarse los dos.
Y perdí...
Perdí el tiempo aquí
sin medidas y sin fin
buscándolos, ¿no?
Y seguí,
seguí mi camino sin ti
abrí una vida por mi
y están bien los dos.
Rana y perdiz
son amigos hasta el fin
son hermanos
por ti y por mi,
para construir
un mundo mejor.
Inspiraciones y posibles incoherencias de un segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario