13 septiembre 2009

Café y Mar

Frente al mar, un café en la mano y una mirada perdida que se va lejos de esas olas cuando me invitan a ser parte de ellas y yo les respondo que aún es invierno. ¿Por qué hacer las cosas acorde al mundo? ¿Por qué no romper esquemas un ratito y pensar en lo que realmente nos gusta?
Definitivamente me hubiera lanzado al mar si no fuera por el café que me acompañaba en ese momento. Bendito café, que me salvaste de una pulmonía!
Puff!! y otra vez caigo en la simpleza de quedarme observando en vez de actuar. Y sería... la vida pasa asi sin más y yo denuevo me sorprendo frente al mar con mi café amargo, sí, se volvió amargo luego de que me atara a la arena y no me dejara impulsarme al mar.
Pero la vida va, viene y va, sin importarme mucho... sobrevivo, vivo y disfruto aunque un café me ate a la tierra, no es tan malo.

Hace mucho tiempo que había escrito esto pero, se quedó olvidado por ahí, hasta ahora que lo volví a leer.-
Café y Mar, parece ser una buena combinación. Y hay mucha gente que eso lo sabe de sobra, me refiero a quienes viven cerca del mar.

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