-Será, si las cosas de la vida no fueran así seríamos inmortales-. dijo uno de los viajantes.
Todos lo miraron como si fuera la peor cosa que habrían escuchado en sus vidas.
Y en la cabeza me da vuelta la imagen de cubierta de lona azul y el auto estrellado.. Lamentable.
Al parecer muchas personas le tienen miedo a la muerte, a esa repentina y brusca que te arrebata la vida y se la lleva inconclusa en un par de segundos. Quién tiene un familiar o un conocido al cual recordar por esas tristes circunstancias recuerda la noticia como uno de los peores momentos de su vida. En ese instante te alcanza la incertidumbre extrema y a otros se les escapan las lágrimas de los ojos.. Yo, como los pasajeros de ese autobús quedé atónita. No moví un sólo músculo. El shock es grande y las defensas pocas.
Ya han pasado ocho meses.. y parece que fuera ayer ese día en el que recibimos esa triste noticia y a todos se nos partió en pedacitos el corazón.
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